juan carlos bermúdez

Escrituras de materia y espacio

La pintura se puede entender como la acción de escribir que emprende el cuerpo, relatos que se van armando con la materia, el color y las formas como testimonio de un cuerpo que los siente y se proyecta con ellos. Esta postura se refleja en el caso particular de esta exposición, en la que el acto de pintar no se remite a la representación de una serie de eventos que ocurren fuera del cuadro, sino que los eventos ocurren en el acto mismo de pintar, potenciando su sentido a partir de los gestos y las tensiones creados a partir de los recursos que brinda la pintura misma, para poder proyectarse hacia el exterior donde encuentran al observador, esperando que él se tome tiempo para confrontarse a las contradicciones de la multiplicidad espacial, gráfica y formal, sin el ánimo de resolver nada, sino al contrario, aceptando que aquello observado es la huella de los mundos posibles que nos acompañan.

Se escribe con todo el cuerpo, no solo con el lenguaje; se deja huella, testimonio de presencia de un ausente que nos lega sentido, nos invita a atender, a interpretar, a reconocer; a formular preguntas y especular respuestas, para el diálogo asumido a modo de experiencia que requiere el esfuerzo de dar forma. Sentir es consentir, el sentido es un acto consentido. Se sabe que el sentido es el resultado voluntario de quienes dejan marca y se desplazan a otro tiempo. Y cuando se consciente atender, es el momento donde el sentido toma forma; el intérprete comienza a dialogar con la voluntad de quien pasó, a la vez que dialoga consigo mismo como respuesta sostenida por el campo de posibles planteado, de manera que es en la aparición del sentido surgiendo de la experiencia colaborativa y creativa del diálogo donde el juego se valida, no en un fin ni en ganancia, no dictando el sentido, no en el sometimiento a la importancia del decir.

De la serie “Sistemas” 1997

En febrero de 1997 se realizó en el Museo Casa de León Trotsky, la exposición “En el jardín. Cuerpos de pintura”. Allí se mostró parte de la serie “Sistemas” que acompaña la publicación de tesis de maestría en Artes Visuales (UNAM-2000) “Escrituras pictóricas y otros monstruos”.

Utilizando el diagrama base de los sistemas desarrollados en pintura, se elaboraron uno poemas.

Delta

Desde la pintura las palabras trabajan: juego a partir de la pintura “Delta”, donde el compartir de la pintura antecede al compartir oral.

  • La pintura como inefable huella del cuerpo que piensa y fluye.
  • Incapaces de atender al silencio, anegar el continuo de las palabras es la tarea de los ojos siempre traicionados: ciega, la explicación se reclama
  • No podemos resolver la paradoja de los humedales El caudal se descubre finito en la pasmosa pausa que antecede al mar.
Delta. Oleo, triptico – 200 x 122 cm. c/u.

Actantes

DANZA DET DIP2 Iinter

Labor diaria, aprendiendo a vivir en la incertidumbre. Saber que el deseo nunca cumple sus promesas y aun así entregarse. La credulidad optimista desecha por aquellos que saben que, al completar el sueño, solo queda un placer tibio, grabado en la ruta voluntariosa que lo hizo posible.

DANZA DET DIP1 Iinter

Obstinada espera, obstinado engaño sostenido por la posibilidad mínima de la aparición, potenciada por la pantalla que puede facilitar lo que la distancia ahuyenta.

Acechantes, expectantes, atentos: una foto en línea puede ser indicio, grafismos mínimos que el sistema alimenta, atrapando el imperceptible bit de información que gotea, clepsidra para consignar las huellas.

Allí estas, protegida y anónima por la matemática del tiempo, cada fracción dividida te distancia para poderte convertir en promesa.

DANZA inter

Actantes, óleo sobre superficie rígida, 63 x 40 cm.

Los actantes adheridos al mundo detuvieron los dedos, dejaron de teclear, soportaron el dolor de recorrer la efímera espalda que no se replica aunque afirme, intemporal, la memoria creada en el tacto. Atados a una huella escrita, los digitales se aferran a un recuerdo que no es piel. ¿Lograrán encontrase nuestros cuerpos?

Tapires

TAPIRES inter

Óleo sobre superficie rígida. 84 x 122 cm.

Ir a la selva

Jaguares

JAGUARES inter

Óleo sobre superficie rígida, 122 x 180 cm.

Ir a la selva

 

SentarseA

Sentarse (a partir de video). Goma bicromatada. transfer y aguafuerte 53 x 39 cm (papel).

 

100 kilos moviéndose sin estar de acuerdo, el cuerpo siempre dispuesto a traicionarse, a fallecer, a regresar a la tibia energía del silencio. Hay que moverlo, sin estar obligado a cazar, el tiburón no deja de nadar. Respirar, comprar, tomar el sol y después una ducha. Todo consiste en girar, revolución de los tristes: el cuerpo es el héroe y no necesita salir de casa.

Nenúfares

NENUFARES 3dip

Nenúfares, Óleo sobfre superficie rígida. Díptico: Iz. 62.5 x 122 cm. Der. 62.5 x 40.5 cm.

Con los ojos que trae la paradoja de envejecer, se puso a observar el agua, sobre el agua el tiempo que vive, sobre el tiempo que vive, su barba blanca. Violetas silenciosos eluden la competencia tramposa donde el invernadero parisino no se afecta de las pectinas sembradas en Manhattan. Con campos de color anticipados, Monet siempre actualiza el misterio de la pintura.

Los caminos tendidos sobre la mano hacen imposible fijar los límites del jardín, sobre el agua siempre queda una flor afirmando un deseo de paraíso. El viejo camina sin cambiar de lugar, sus ojos pican la superficie del estanque, cada pétalo es una sombra vibrante de color, el aceite fragua el silencio.

 

 

 

Escarabajo

Escarabajo I Carboncillo, grafito, acrílico y aerosol sobre pellón  93 x 122 cm. 2015

Escarabajo I
Carboncillo, grafito, acrílico y aerosol sobre pellón
93 x 122 cm.
2015

Siete veces al día el drama de Kafka se repite y el escarabajo continúa trabajando; los sellos se rompen y uno a uno a uno desgranan instrucciones a seguir:
• Codificar en color genes que produzcan ojos impares
• Promediar el ancho de la boca de los niños desnutridos
• Dejar que el viento pase las hojas del directorio para marcar a posibles clientes que compren un suspiro
• Enderezar clavos
• Ejecutar en las flores el algoritmo de producción restringida
• Decidir que se aprende
• Borrar la historia de los zapatos viejos
Obediente en su escritorio programa la industria que ya se hizo obsoleta.

De pálido subterráneo a prieto volador
La mutación en un ciclo suicida
Llegaron las lluvias

Los ausentes

ALICIA-ANIMALES DODOSSS-peq

Que sueñes con los extintos, le deseo a mi prótesis informática que no descansa de hoy a mañana. Arrorro se escucha sin tener en claro quien entona ni quien duerme, arrorro sin nana ni verdugo. El termómetro no cambia en la suspensión, tibio engaño a la suerte. Dodo suspira aburrido mientras Alicia torcida decide que especie osificada pasa al resguardo del museo de las ciencias, tibio engaño a la muerte.

Dodo no vuelve Óleo sobre superficie rígida 122 x 84 cm.

Dodo no vuelve
Óleo sobre superficie rígida
122 x 84 cm.